En la primera parte de El Horror del Pantano os mostré cómo
he pintado la miniatura.
En esta segunda parte le toca el turno a la creación de la peana, centrándonos
especialmente en cómo realizar el efecto pantanoso.
Tal y como indiqué en el artículo anterior, en realidad he estado trabajando de forma simultánea en dos miniaturas iguales, aunque de distinto tamaño, aplicando las mismas técnicas con pequeñas variaciones según la escala.
Para la realización de la peana de la miniatura de 28 mm Cthulian Brainsucker — una figura de resina 3D de Resin Armies— he querido recrear un entorno de pantano con efecto de agua estancada. La criatura representada es un ser de clara inspiración tchulhuniana, algo así como un Honey Monster surgido de los pantanos de Luisiana, lo que condiciona el aspecto húmedo y turbio del terreno.
Antes que nada, los AGRADECIMIENTOS, porque aquí nadie llega solo
- Resin Armies, por la miniatura cedida para pintar. Sin miniatura no hay proyecto, y sin proyecto no hay drama, así que gracias por iniciar la cadena de acontecimientos.
- Green Stuff World, por el material empleado en la creación de este proyecto de peanas. Sin sus productos, este pantano sería poco más que barro seco y buenas intenciones.
- Al cambio climático, por convertir algo tan sencillo como secar resina en una prueba de resistencia psicológica. La humedad en Barcelona ha llegado tranquilamente al 90 %… en septiembre/octubre. Un detalle encantador que, además, parece haberse normalizado en los últimos cinco años.
Conviene recordar —por si alguien tiene la tentación de ignorar a la meteorología— que los efectos de agua no se llevan bien con la humedad extrema. Productos como Aguas Tranquilas, o cualquier resina bicomponente de cualquier marca, empiezan a comportarse de manera… creativa cuando la humedad supera el 75 %. El resultado puede ser un bonito acabado blanquecino, o un agua aparentemente transparente cuyos pigmentos del teñido deciden independizarse y se depositan tranquilamente en el fondo de la peana.
En el caso particular de Aguas Tranquilas, la experiencia puede ir un paso más allá: una burbuja interna que no termina de secarse jamás, atrapada bajo una finísima pero durísima capa superficial. La burbuja se mueve, flota, se ríe de ti… y ahí se queda, in saecula saeculorum (amén).
- A mi trabajo actual en el departamento comercial de una multinacional de servicios informáticos, que, contra todo pronóstico, me ha dejado algo de tiempo libre. Un fenómeno tan inesperado como la humedad tropical en Barcelona, pero bastante más agradecido.
Planteamiento inicial
Para conseguir el efecto de agua y que la humedad ambiental no afecte a mi trabajo, he utilizado el Water Effect de Green Stuff World, una resina transparente UV que solidifica rápidamente al exponerla a una linterna de luz ultravioleta. Este producto permite trabajar por capas, controlar bien la profundidad y añadir pequeños detalles como restos orgánicos, burbujas o zonas más turbias, lo que resulta ideal para recrear un pantano creíble a esta escala.
En los siguientes pasos explicaré con más detalle el proceso, los materiales empleados y algunos trucos que he ido aprendiendo para que el resultado final tenga un aspecto lo más natural y inquietante posible.
Para crear el efecto de agua con resina UV, he aplicado un par de capas para aportar espesor, además de una última capa destinada a dar sensación de movimiento. Este proceso ha sido especialmente complicado, ya que la figura cuenta con una peana pequeña, lo que dificultaba el trabajo. No obstante, el bote dispone de una cánula estrecha que permite depositar la resina con precisión, controlando tanto la zona de aplicación como el espesor necesario.
Posteriormente añadiré un efecto con hojas, que explicaré más adelante.
Para la miniatura de 32 mm he utilizado Aguas tranquilas de Vallejo. Antes de aplicarla, cubro todo el borde de la peana con cinta de carrocero para evitar que la resina se derrame fuera de ella.
En esta ocasión utilizo el bote pequeño de Aguas tranquilas de 35 ml, ya que la cantidad necesaria es reducida y así evito abrir la botella de 200 ml.
Lo vierto en uno de los extremos de la peana, procurando que no haya ningún elemento escénico, y dejo que se expanda de forma natural gracias al efecto autonivelante del producto.
La cantidad de resina vertida, es de unos 2 o 3 mm de espesor, tal como indica el fabricante que debe hacerse.
Antes de aplicar una segunda capa, dejo secar la primera durante unas 24 horas. No obstante, tras unas pocas horas aprovecho para añadir burbujas en la resina, especialmente cerca de las piernas de la figura.
Una vez que la primera capa está seca, aplico una segunda capa con el mismo espesor.
Al retirar la cinta de carrocero, una vez que la resina está completamente seca, aparece algo de sobrante, especialmente en las zonas donde la resina quedó adherida a la cinta debido al movimiento.
Con una cuchilla tipo bisturí, se elimina este sobrante.
Para crear el efecto de movimiento del agua, vuelvo a utilizar resina UV, que, gracias a su cánula fina, permite aplicarla con facilidad justo donde se desea.
Vegetación Flotante
Ya tenemos la peana terminada, pero todavía queda demasiado transparente, ya que decidí no tintar los efectos de agua. Para darle más realismo, me inspiré en los pantanos de Luisiana, que en las imágenes que hay por internet se pueden ver zonas llenas de algas de superficie u hojas verdes flotando.
Para recrear ese efecto, voy a usar serrín tintado verde oliva. Tengo varios botes de distintos colores y tonos; no recuerdo los fabricantes exactos, pero se puede conseguir fácilmente en tiendas de modelismo ferroviario o como material escénico para belenes caseros (en diciembre…).
Paso 1: Preparar las zonas a cubrir
Con cuidado, identifico las áreas donde quiero que el serrín quede adherido,
evitando las crestas de las olas que ya formé con la resina. En la naturaleza,
esas crestas suelen estar limpias, especialmente cuando pasa una barca o
alguien camina por el agua, así que quiero replicarlo.
Paso 2: Aplicar cola blanca
Con un pincel fino, aplico cola blanca solo en las zonas
seleccionadas. No hay que saturar el área, solo un poco donde queremos que el
serrín se fije.
Paso 3: Colocar el serrín
Espolvoreo el serrín verde sobre la cola todavía húmeda, asegurándome de que se
adhiera bien. Si es necesario, retiro el exceso con el mismo pincel fino.
De esta manera, conseguimos un efecto de vegetación flotante que añade profundidad y realismo a la peana, manteniendo las crestas de las olas limpias y el agua con un aspecto natural.
Foto finish
La peana ahora si que está terminada.
Y las dos miniaturas se ven así.
Fotos finales
La miniatura de 32mm queda así.
Resumen y conclusión
En este proyecto decidí experimentar con dos tipos de resina,
aplicando cada una en una miniatura diferente para poder comparar los
resultados finales. Esto me permitió observar de primera mano cómo cada
material afecta la apariencia y el efecto del agua en la escena.
La resina UV es rápida y cómoda de trabajar, aunque no tiene efecto nivelador, por lo que su superficie queda algo irregular. En este caso, esa irregularidad fue una ventaja: al representar agua en movimiento, las pequeñas ondulaciones y variaciones ayudan a transmitir dinamismo y realismo. Por otro lado, la otra resina, más lenta y autonivelante, ofrece un acabado más uniforme, ideal para zonas de agua tranquila.
Este trabajo no solo sirve como ejemplo de diferentes técnicas y materiales, sino también como invitación a experimentar. Cada miniatura, cada peana y cada efecto pueden adaptarse según el resultado que queramos lograr. Lo más importante es probar, observar y ajustar, porque en el modelismo cada detalle cuenta y cada decisión cambia por completo la percepción del conjunto.
Al final, no hay una única forma correcta de crear estos efectos: lo divertido está en descubrir cómo cada material y técnica puede transformar nuestras escenas y darles una personalidad diferente entre trabajos.